viernes, 18 de enero de 2008

La locura como defensa

Creerse, o declararse, loco, ¿es una defensa?

Me vienen a la cabeza las palabras de Salvador Dalí, para mí una de las personas más lúcidas y brillantes que han existido:

"La única diferencia entre un loco y yo, es que yo no estoy loco".

Cuando uno se mira al pasado, ¿no estará buscando excusas para refugiarse en ellas, y así exculparse de la situación actual? A veces pienso que, eso que llaman traumas, no lo son hasta que uno no se los cree. Por lo tanto la locura estaría en la facilidad o tendencia para creer esas teorías autocomplacientes.

Como suele pasar, uno habla de sí mismo cuando habla de teorías. Sí, hablo de mí mismo: de un año a esta parte, he empezado a considerar, o darles importancia, a esas teorías. Como si yo no tuviera poder sobre mí mismo. Porque me siento solo, sin raíces, una hoja a la deriva, pero de esa manera negativa, no de esa de Juan Salvador Gaviota.

Recomiendo sobre el tema de locura y terapia Gestalt, "La locura lo cura", de Guillermo Borja.

2 comentarios:

mareva mayo dijo...

la locura.. tal vez también es una característa de las mascaras; personas; que se convirtió, por azar, bella vesaina, en un modo de vida, orgulloso de ser diferente, de despreciar como solo un loco puede hacerlo tambien a los que de los locos viven, y de los que se diferencian de ellos, con un un sobrio mirar, tal vez, todos hemos bebido demasiado. Y ebrios, merecemos una oportunidad.

Anónimo dijo...

Con que nos la demos, continuamente, a nosotros mismos, ya es suficiente.

"La vida hay que tomársela con una copa de más", dijo un sabio.

Gracias.