miércoles, 5 de marzo de 2008

Eso es mierda

Cuántas veces me he dicho, "eso es mierda", respecto a muchos pensamientos que efectivamente no llevan a ningún lado pero que disparan miedos, fobias, etc. que pasan a lo físico.

Recuerdo que las pensaba, pero a la vez era consciente de que sólo eran eso, construcciones mentales.
"Me ha escrito una carta mi abuela del pueblo, ¿no será que mi abuelo ha muerto?"
"Mis padres están en el pueblo y no han llamado hoy, a ver si han tenido un accidente."

Recuerdo en la era pre-móvil, que mis padres se iban todo el fin de semana y como tampoco había teléfono en el terreno, pues no pasaba nada. Y si llegaba el domingo por la noche, a las once y no habían llegado, pues no me ponía cardíaco ni nada: se habrán estado más rato haciendo no-se-qué. Que normalmente es lo que ocurre siempre, pero nosotros no sólo nos ponemos en lo peor, sino que encima lo sentimos, lo comenzamos a sentir... nos queremos adelantar. No entiendo por qué. ¿Qué ganamos con esto? Realmente nada porque sólo nos genera malestar. Y realmente tampoco nos previene, porque si luego lo que ocurre ocurre de verdad, no es cierto que estemos más preparados para afrontarlo por haber tenido esos pequeños miedos, más bien estamos más tensos y menos preparados.

Durante mi infancia, adolescencia... estas "premoniciones" no tenían fuerza, porque me crié en un ambiente muy con los pies en la tierra, muy fijado en lo obvio... muy gestáltico, sin saberlo, claro. Siempre pensé que mi padre era un gran taoísta, aunque no haya leído un libro de filosofía (y pocos de los otros, y creo, nunca ninguna novela, quitando los libritos de westerns de Marcial Lafuente Estefanía).

Esta es una de esas cosas que también la Gestalt adopta: en cuanto que, al ser consciente de esos miedos, y saber que son irrealidades, que pertenecen a la fantasía, puedes restarles importancia y por lo tanto fuerza. Awareness de ese.

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