sábado, 23 de agosto de 2008

Television Personalities

He encontrado este post sobre reducción del tiempo de ver televisión, en el blog de Steve Pavlina. Otro día hablaré más de este hombre, del que hay mucho que decir, o mejor, que leer.

Esto me ha traído al cabo mi relación con la televisión.
Allá por los comienzos de los 00', empezaba a pensar que la televisión me sorbía el seso, bueno, nos, en referencia a mi familia. En verdad, yo fui dejando la televisión de lado y volcándome más en internet, que era algo interactivo con muchas más posibilidades. El resto de mi familia veía la tele por la noche, hubiera lo que hubiera, y yo me aburría mucho - había cosas mucho mejores que hacer, no me interesaba aquello. Puede que esto ayudara a un cierto aislamiento social hacia mi familia.

Pero al lío. El caso es que, cuando decidí usar mi Erasmus para cambiar ciertos hábitos que no me gustaban, uno de ellos era la televisión. Yo abogué en mi casa por el no tener televisión, y finalmente conseguimos vencer, y no tener TV en todo el año. Aunque algunos comentaban que ver televisión en otro idioma enriquece el aprendizaje del mismo, el contacto social y la experiencia fue mucho más rica. Y seguramente aprendimos más inglés. Aunque una de mis compañeras se puso una tele en el cuarto. Su problema.

Continué con esta práctica, dentro de lo posible, otro año que viví solo en el extranjero. Me dejaron una tele vieja que se veía fatal. La vi un poco porque no tenía vida social ni internet todavía, pero en verdad veía poca cosa. En cuanto tuve internet, prefería ver películas en el ordenador, que realmente me interesaran - cine de autor(sobre todo francés de la nouvelle vague, iraní y coreano/chinorris). Y La Hora Chanante. El caso es que realmente me interesaba. Lo disfrutaba. veía lo que quería, y si no quería, no lo veía, y me ponía a hacer otras cosas que me gustaban más que comer sopa boba, como dibujar, escribir, hacer canciones, hacer deporte, leer, etc. Y entre ellas y nada desdeñable, dormir. Y en cuanto tuve vida social, alternaba el contacto conmigo(o retirada, en términos gestalt) y el contacto con los demás.

Me di cuenta de los beneficios de esta práctica. No tener televisión abre un nuevo mundo de posibilidades para el que la ve dos horas o más al día. Muchas veces uno está en casa tirado viendo televisión por defecto. A veces se me pasa esto por la cabeza, y entonces(si estoy solo) me enfrento al problema, y la apago. Y veo qué es lo que quiero hacer en este vacío. La mayor parte de veces, me pongo a hacer algo, digamos, productivo, que estaba dejando de hacer por ver cualquier mierda en la tele. Otras, me doy cuenta de que necesito descansar, y me tumbo en el sofá.

Otras, las menos, sigo viendo la tele. Pero esto es sólo cuando me interesa realmente. Aunque sea un partido de basket que quiero ver. Aunque, cuando a uno le interesa lo que está viendo, rara vez se pregunta ¿qué coño hago viendo la tele?.

1 comentario:

Carmen Alanís dijo...

hola, me llamo carmen, mexicana

qué interesante tu proceso en línea.. yo estoy en lo mismo...

abrazos!!