Acabo de tener una experiencia onírica que no recuerdo haber tenido antes. Esta vez la frontera entre lo real y lo soñado se diluyó y se entremezclaron los dos mundos.
Estaba yo soñando, precisamente, con mi grupo de formación. En él, además de los habituales, había otros tantos que yo sentía conocer, pero que al recordar sus caras, ahora no sé quienes son. Otros sí, por ejemplo, una de mis primas estaba en el grupo. Y también otra chica con la que mostraba y sentía mucha familiaridad, como si de siempre hubiera estado en el grupo y nos lleváramos bien, pero que no se parece a nadie que recuerde.
Yo estaba contento, incluso mi prima me decía, "oye, si yo no conozco a este Diego", porque estaba alegre y juguetón. No sé a santo de qué, que salgo fuera de la sala (a un pasillo que no es el del centro de formación, más bien parece el de una escuela, incluso los techos eran más altos que la propia sala) y me encuentro entrando un par de sillas - mi prima entra una y yo otra - para un ejercicio. Al entrar en la sala, ocurre que empiezo a ver muy mal, sólo puedo ver una imagen fija, que es como una entrada de sol que refleja sobre una cosa fija, sobre una tela o algo así. Me da la impresión de que es un mareo, me quedo quieto y calmo. Dejo la silla y empiezo a moverme, a girar despacio, pero sigo viendo esa imagen fija. Oigo que de fondo alguien dice en tono jocoso "estoy simulando...", como si estuviera haciendo el payaso. Giro y giro, y la cosa no cambia. Le digo al profesor "mejor salgo fuera y me tumbo a ver si se me pasa". Hasta ahí recuerdo, cuando empiezo a salir por la puerta.
Porque resulta que esa visión que yo tenía, era la que tenía delante en la realidad: estaba yo tumbado en el sofá de mi casa mientras soñaba, con un ojo abierto y otro cerrado, y con el abierto veía un reflejo de luz sobre una tela - un cojín - que tenía delante, que era la imagen fija que veía en el sueño.
Así que por un tiempo, mis ojos se han abierto y se han despertado, aunque esa visión se mezclaba con la propia del sueño (al soñar se mezclaba mi visión en primera persona, y un plano general de la sala, es algo común en mis sueños). Mis ojos funcionaban, y se mezcló una cosa con otra. Sin embargo mi oído seguía plenamente en el sueño, y aunque quería mover mi cuello y mi cuerpo, esa orden no llegó al cuerpo(si no, hubiera visto el mismo trozo de tela pero girado, y no, era ya el mismo siempre, como una foto fija).
Qué cosas tienen los sueños.
¿Tendrá que ver que he dormido poco porque me ha despertado el señor de MRW que me traía mi autoregalo de los libros sobre religión y espiritualidad que comenté el otro día? He empezado a leer El espejismo de Dios (The God delusion) y me he quedado traspuesto... ya ves, el sueño de la razón produce monstruos, o "La fantasía abandonada de la razón produce monstruos imposibles: unida con ella es madre de las artes y origen de las maravillas"
Mostrando entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas
lunes, 28 de junio de 2010
domingo, 14 de febrero de 2010
I have a dream: Ich bin Deustche
Esta noche he tenido varios sueños un tanto raros.
En uno, recibíamos una postal en casa de mis padres, de un hombre apellidado Gürhart. El nombre no me acuerdo si era Jürgen o algo parecido, desde luego sonaba alemán. La postal estaba dirigida a mi madre. Mi madre estuvo en Alemania unos años, pero hace mucho de eso y no recuerda el alemán casi, y desde luego no habla inglés.
La carta escrita en inglés y decía algo así como:
"Hola,
escribo desde Münich. Estoy en la torre XXX que puedes ver en la postal y desde aquí tengo unas vistas preciosas de la ciudad.
¿Qué tal está Fritz[esto es, mi nombre]?"
Y ya se despedía. Muy curioso que el nombre de Fritz sea alemán también.
Enseguida al despertar, me he acordado de que yo pequeño admiraba a los alemanes. Recuerdo decirle a un compañero de preescolar que yo era medio alemán, yo sabía que no pero jugaba a que sí lo era y así intentaba convencer a mi compañero.
Parece que el que escribía eso sabía de mi existencia. Como si fuera un amigo alemán que mi madre dejó allí... en fin, no tiene mucho sentido real...
Por si a alguien se le ha ocurrido, ni por fechas ni por nada yo podría ser medio alemán :) al menos, hasta donde yo sé. No tengo ninguna duda de eso - lo importante es que yo les tenía esa admiración, por sus valores sobre todo. Mi madre me había pintado una buena imagen de ellos y lo que veía en las noticias y demás me cuadraba con aquello. Todavía hoy les tengo una estima especial, y tengo una teoría de que los españoles y los alemanes conectamos en especial porque a cada cual le falta lo que el otro tiene: nosotros admiramos su capacidad organizativa y funcional, ellos admiran nuestra capacidad de saber vivir. Un buen maridaje.
En uno, recibíamos una postal en casa de mis padres, de un hombre apellidado Gürhart. El nombre no me acuerdo si era Jürgen o algo parecido, desde luego sonaba alemán. La postal estaba dirigida a mi madre. Mi madre estuvo en Alemania unos años, pero hace mucho de eso y no recuerda el alemán casi, y desde luego no habla inglés.
La carta escrita en inglés y decía algo así como:
"Hola,
escribo desde Münich. Estoy en la torre XXX que puedes ver en la postal y desde aquí tengo unas vistas preciosas de la ciudad.
¿Qué tal está Fritz[esto es, mi nombre]?"
Y ya se despedía. Muy curioso que el nombre de Fritz sea alemán también.
Enseguida al despertar, me he acordado de que yo pequeño admiraba a los alemanes. Recuerdo decirle a un compañero de preescolar que yo era medio alemán, yo sabía que no pero jugaba a que sí lo era y así intentaba convencer a mi compañero.
Parece que el que escribía eso sabía de mi existencia. Como si fuera un amigo alemán que mi madre dejó allí... en fin, no tiene mucho sentido real...
Por si a alguien se le ha ocurrido, ni por fechas ni por nada yo podría ser medio alemán :) al menos, hasta donde yo sé. No tengo ninguna duda de eso - lo importante es que yo les tenía esa admiración, por sus valores sobre todo. Mi madre me había pintado una buena imagen de ellos y lo que veía en las noticias y demás me cuadraba con aquello. Todavía hoy les tengo una estima especial, y tengo una teoría de que los españoles y los alemanes conectamos en especial porque a cada cual le falta lo que el otro tiene: nosotros admiramos su capacidad organizativa y funcional, ellos admiran nuestra capacidad de saber vivir. Un buen maridaje.
miércoles, 20 de enero de 2010
Síntomas tras 5 días sin trabajo
Por ahora he pasado por varias sensaciones, etapas, etc. Es relevante que éstos se suelen suceder drásticamente, los cambios entre una y otra son bruscos.
Al fin y al cabo es un rechazo, aunque yo crea que es para bien. Quedé bien con la empresa, pero no me gustó cómo lo hicieron. Duró poco, ya me acuerdo poco de eso. Me centro más en mi propio presente y futuro y mis propias ideas.
De repente todo el espacio que ocupaba el trabajo, que en mi caso era mucho o al menos más del que yo deseo para mis futuros empleos, desaparece para dejar un abismo negro al que uno debe asomarse. Hay unos momentos de pánico, de querer agarrarme a algo. Cuando perdí mi trabajo hace tres años, enseguida busqué otro: fue como un agarrarme a algo externo - en vez de indagar dentro de mí qué pasaba, y qué quería hacer realmente. Simplemente me dediqué a llenar el vacío con otra cosa parecida. Esta vez quiero sostener y atravesar ese vacío e ir adonde yo quiera. Nada de Ay quien maneja mi barca. Quiero manejar mi barca.
¡Qué peso me he quitado de encima! También pasé por una etapa así, de una ligereza suprema. De hecho creo que es la sensación que más se ha quedado, aunque todavía hace poco y los cambios de humor todavía se suceden. Hay que mantenerla, porque es real. Si hay alivio es porque había presión - y a veces se tiende a compensar esta nueva situación... buscando una nueva presión. Si la hay, al menos que sea la que yo quiera.
Normalmente expansiva. Ganas de compartir, hablar y ver a gente.
Muy, muy agradable por cierto. Hacía tiempo que no la sentía tan intensamente.
Ayer tuve un miniacceso de este tipo, de pensar "estate que ahora es cuando se te va la cabeza". Me creó mucha angustia, pero lo pude sostener y me pude decir: me estoy engañando, hombre. ¿Ya estoy dándome por el ojete? Es esto contra lo que estoy luchando. Lo que no quiero repetir. Será difícil, pero es una buena causa.
El miedo que mayor angustia me causa es precisamente a la locura, que se puede traducir como el miedo a perder el control. A que se me vaya la pelota por hacer cosas raras... por hacer lo que me parece. Suelo buscar muchas veces lo raro simplemente por nuevo, no por bueno. Innovar por innovar, no por beneficiar. Es un impulso mío.
Otro miedo que me atenazaba, es que mis proyectos personales se vayan al garete, y que luego me encuentre después de un tiempo largo de no trabajar como las personas normales, sin carrera, oficio ni beneficio. Solo en el insondable y cruel universo humano. ¿Pero por qué esta visión apocalíptica? Está claro que es un miedo que me intenta parar de lo que quiero hacer, porque hacer lo que uno quiere, cuesta. Es un esfuerzo, y supongo que mi parte saboteadora no tiene putas ganas de hacerlo.
Me encuentro hiperactivo. Tengo miedo de que sea demasiado. Esta noche he dormido fatal, es la primera noche que duermo tan mal. Además he tenido un sueño muy raro donde dos tipos me robaban mientras estaba de viaje, por descuidos míos.
Me da por leer compulsivamente artículos de Pavlina o Malonda, a cada cual más interesante, pero llega un punto en el que ya leo por leer, no le saco el jugo suficiente a los artículos, y veo que me pongo a leer para no ponerme a hacer las cosas que yo tengo planeadas hacer, de nuevo un poco de saboteo. Estoy esperando a tener internet en el linux (no tiene potencia suficiente para robar wifi del vecino, pero la del laptop windows sí, por eso escribo desde éste pero para trabajar en proyectos de programación me da cosica). Esto es, espero el escenario ideal... excusa para no esforzarme. Tengo que tener cuidado con estas rebeliones para organizarme bien. Darles lo suyo, en parte, para que también yo pueda hacer lo mío y alcanzar un equilibrio. Represión no.
No sólo me masturbo más (bueno, más... en los últimos diez días creo que no había habido ni una mala pajica...) sino que desde que he sido despedido, he tenido un fluir de energía sexual mucho más alto. ¡No sólo me vengo haciendo una al día al menos, sino que también he tenido sueños húmedos además! Esto sólo puede ser una buena señal. Y no es algo que me proponga, simplemente lo pide el cuerpo.
Bien es cierto que ayer, por ejemplo, justo después mi mente ya empezó a ponerse en plan hiperactivo, lanzando pensamientos ahora que el cuerpo estaba flojo. Eso me preocupa un poco, lo pondré en observación.
Creo que este fluir de energía sexual es sólo un indicio de la liberación y flujo de energía en general.
Supongo que esta energía explosiva inicial se reducirá mientras vaya alcanzándose una homeostasis general, pero bueno... mientras tanto, a disfrutar. Lo peor sería que se quede dentro. Semen retentium, pecatum est, decía Andrés Pajares a Carmen Maura en Ay Carmela.
tiempo de edición: 30 minutos
Rabia
Al fin y al cabo es un rechazo, aunque yo crea que es para bien. Quedé bien con la empresa, pero no me gustó cómo lo hicieron. Duró poco, ya me acuerdo poco de eso. Me centro más en mi propio presente y futuro y mis propias ideas.
Vacío
De repente todo el espacio que ocupaba el trabajo, que en mi caso era mucho o al menos más del que yo deseo para mis futuros empleos, desaparece para dejar un abismo negro al que uno debe asomarse. Hay unos momentos de pánico, de querer agarrarme a algo. Cuando perdí mi trabajo hace tres años, enseguida busqué otro: fue como un agarrarme a algo externo - en vez de indagar dentro de mí qué pasaba, y qué quería hacer realmente. Simplemente me dediqué a llenar el vacío con otra cosa parecida. Esta vez quiero sostener y atravesar ese vacío e ir adonde yo quiera. Nada de Ay quien maneja mi barca. Quiero manejar mi barca.
Alivio
¡Qué peso me he quitado de encima! También pasé por una etapa así, de una ligereza suprema. De hecho creo que es la sensación que más se ha quedado, aunque todavía hace poco y los cambios de humor todavía se suceden. Hay que mantenerla, porque es real. Si hay alivio es porque había presión - y a veces se tiende a compensar esta nueva situación... buscando una nueva presión. Si la hay, al menos que sea la que yo quiera.
Alegría
Normalmente expansiva. Ganas de compartir, hablar y ver a gente.
Paz interior
Muy, muy agradable por cierto. Hacía tiempo que no la sentía tan intensamente.
Miedo
Ayer tuve un miniacceso de este tipo, de pensar "estate que ahora es cuando se te va la cabeza". Me creó mucha angustia, pero lo pude sostener y me pude decir: me estoy engañando, hombre. ¿Ya estoy dándome por el ojete? Es esto contra lo que estoy luchando. Lo que no quiero repetir. Será difícil, pero es una buena causa.
El miedo que mayor angustia me causa es precisamente a la locura, que se puede traducir como el miedo a perder el control. A que se me vaya la pelota por hacer cosas raras... por hacer lo que me parece. Suelo buscar muchas veces lo raro simplemente por nuevo, no por bueno. Innovar por innovar, no por beneficiar. Es un impulso mío.
Otro miedo que me atenazaba, es que mis proyectos personales se vayan al garete, y que luego me encuentre después de un tiempo largo de no trabajar como las personas normales, sin carrera, oficio ni beneficio. Solo en el insondable y cruel universo humano. ¿Pero por qué esta visión apocalíptica? Está claro que es un miedo que me intenta parar de lo que quiero hacer, porque hacer lo que uno quiere, cuesta. Es un esfuerzo, y supongo que mi parte saboteadora no tiene putas ganas de hacerlo.
Hiperactividad
Me encuentro hiperactivo. Tengo miedo de que sea demasiado. Esta noche he dormido fatal, es la primera noche que duermo tan mal. Además he tenido un sueño muy raro donde dos tipos me robaban mientras estaba de viaje, por descuidos míos.
Me da por leer compulsivamente artículos de Pavlina o Malonda, a cada cual más interesante, pero llega un punto en el que ya leo por leer, no le saco el jugo suficiente a los artículos, y veo que me pongo a leer para no ponerme a hacer las cosas que yo tengo planeadas hacer, de nuevo un poco de saboteo. Estoy esperando a tener internet en el linux (no tiene potencia suficiente para robar wifi del vecino, pero la del laptop windows sí, por eso escribo desde éste pero para trabajar en proyectos de programación me da cosica). Esto es, espero el escenario ideal... excusa para no esforzarme. Tengo que tener cuidado con estas rebeliones para organizarme bien. Darles lo suyo, en parte, para que también yo pueda hacer lo mío y alcanzar un equilibrio. Represión no.
Sexualidad
No sólo me masturbo más (bueno, más... en los últimos diez días creo que no había habido ni una mala pajica...) sino que desde que he sido despedido, he tenido un fluir de energía sexual mucho más alto. ¡No sólo me vengo haciendo una al día al menos, sino que también he tenido sueños húmedos además! Esto sólo puede ser una buena señal. Y no es algo que me proponga, simplemente lo pide el cuerpo.
Bien es cierto que ayer, por ejemplo, justo después mi mente ya empezó a ponerse en plan hiperactivo, lanzando pensamientos ahora que el cuerpo estaba flojo. Eso me preocupa un poco, lo pondré en observación.
Creo que este fluir de energía sexual es sólo un indicio de la liberación y flujo de energía en general.
Supongo que esta energía explosiva inicial se reducirá mientras vaya alcanzándose una homeostasis general, pero bueno... mientras tanto, a disfrutar. Lo peor sería que se quede dentro. Semen retentium, pecatum est, decía Andrés Pajares a Carmen Maura en Ay Carmela.
tiempo de edición: 30 minutos
jueves, 26 de febrero de 2009
Sueños secos, sueños húmedos
Ayer tuve un sueño bien raro. Sóñé que me lo montaba con mi ex, y de qué manera. Alguna parte de mí estaba especialmente contenta.
Y además, parecía todo tan real. Luego por la mañana, tras un alivio, el pensar (ya con la cabeza fría) siquiera en la idea de retomar la relación, o qué pasaría si nos liaramos y empezáramos a tontear, etc. me dió una sensación de vértigo...
Ando cargado últimamente. Mucho curro, responsabilidad, movidas. Además, no sé, a ratos no me siento cómodo, no me gusto, casi sin darme cuenta el estómago me duele - por los nervios, claro.
Ayer llegó un compañero de trabajo, que llevaba meses fuera. Es una persona que me conecta con el genio loco que llevo dentro. Pero él sin embargo, no tiene ese punto reprimido que tengo yo. Así que por un lado me gusta, y por otro me pone nervioso. Como persona me gusta mucho y me parece muy interesante... pero ya te digo, no sé qué resorte me toca que me siento más inseguro. No sé. Parece que hoy estoy ya más tranquilo... pero la verdad ayer no pasé una buena noche (sueño aparte).
Y además, parecía todo tan real. Luego por la mañana, tras un alivio, el pensar (ya con la cabeza fría) siquiera en la idea de retomar la relación, o qué pasaría si nos liaramos y empezáramos a tontear, etc. me dió una sensación de vértigo...
Ando cargado últimamente. Mucho curro, responsabilidad, movidas. Además, no sé, a ratos no me siento cómodo, no me gusto, casi sin darme cuenta el estómago me duele - por los nervios, claro.
Ayer llegó un compañero de trabajo, que llevaba meses fuera. Es una persona que me conecta con el genio loco que llevo dentro. Pero él sin embargo, no tiene ese punto reprimido que tengo yo. Así que por un lado me gusta, y por otro me pone nervioso. Como persona me gusta mucho y me parece muy interesante... pero ya te digo, no sé qué resorte me toca que me siento más inseguro. No sé. Parece que hoy estoy ya más tranquilo... pero la verdad ayer no pasé una buena noche (sueño aparte).
domingo, 6 de enero de 2008
Quedarse en casa y movil apagado
Ayer no salí, tenía una mezcla entre inapetencia de ver a gente, y inapetencia de salir de casa. Me apetecía más estar leyendo un libro tan tranquilo dejando que el tiempo pase... pero bueno, finalmente no leí nada, sólo me eché a dormir pronto, sobre las 23,30.
Tuve muchos pensamientos, y el fondo autodestructivo sigue ahí. Sí conseguí que no "se me subieran a la cabeza", y que por lo tanto no se me manifestaran físicamente como aceleración del ritmo cardíaco, regomello estomacal, tensión en las articulaciones, etc. Aunque sigo pensando que en realidad, la cura sería que no aparecieran esos pensamientos autodestructivos y negativos, pero en fin, el caso es que están ahí.
Tuve varias "revelaciones" de las cuales no me acuerdo mucho. Pensé en apuntarlas pero me dio pereza. Para relajarme, empecé a tocarme y me masturbé, y me quedé más tranquilo, aunque después como me suele pasar, se me vienen pensamientos a la cabeza, no de culpa, sino de posibilidades futuras... y mi actitud respecto a las mujeres, en general y en particular, mezcladas. Recordar el cuerpo de mi ex e imaginarme acariciándolo, repasando sus curvas con mi mano, me gusta.
En cualquier caso, era como una prueba a mí mismo, para ver si podía soportar el aguantarme, el estar conmigo mismo durante la noche del sábado, cuando se me supone que tendría que estar por ahí. Para que no me llamara nadie a dar el coñazo, apagué el movil. Casi me sentía culpable por hacerlo: ¡no! Debería sentirme orgulloso! Parece como si que, por el hecho de ser un nodo de la superred en la que nos encontramos, le debemos la cortesía de estar siempre "on", siempre conectados. Yo que era detractor del móvil de todas todas... hay que ver como me dejo llevar. ¡Y no quiero!
Esta mañana he estado en la cama hasta las 14,00 es decir que he estado sin levantarme de la cama unas 14 horas. Y no me hubiera levantado. Estaba metido en mis ensoñaciones de todo tipo, semisueños. Quizás desde las once hasta las dos he estado inmerso en ellos, pero en realidad, uno nunca sabe. Ha habido varios sueños, ninguno pesadillas, tenía una sensación endorfínica.
Me han llamado a comer mis padres y me he levantado, aunque, me hubiera quedado en la cama hasta las mil, o al menos hasta que me apeteciera.
Mis ensoñaciones no me estaban generando intranquilidad, sino todo lo contrario, y eso es algo que no me pasa a menudo. Eran fantasías bastante agradables, sin grandes dramas.
Hoy domingo, tengo ganas de hacer algo, quedar con alguien, no sé, algo productivo de alguna manera. Por ejemplo, dar una vuelta con el día espléndido que hace, llamar a gente y quedar a tomar algo, etc. Pero, en fin, aquí estoy frente al ordenador escribiendo. A ver qué hago.
Tuve muchos pensamientos, y el fondo autodestructivo sigue ahí. Sí conseguí que no "se me subieran a la cabeza", y que por lo tanto no se me manifestaran físicamente como aceleración del ritmo cardíaco, regomello estomacal, tensión en las articulaciones, etc. Aunque sigo pensando que en realidad, la cura sería que no aparecieran esos pensamientos autodestructivos y negativos, pero en fin, el caso es que están ahí.
Tuve varias "revelaciones" de las cuales no me acuerdo mucho. Pensé en apuntarlas pero me dio pereza. Para relajarme, empecé a tocarme y me masturbé, y me quedé más tranquilo, aunque después como me suele pasar, se me vienen pensamientos a la cabeza, no de culpa, sino de posibilidades futuras... y mi actitud respecto a las mujeres, en general y en particular, mezcladas. Recordar el cuerpo de mi ex e imaginarme acariciándolo, repasando sus curvas con mi mano, me gusta.
En cualquier caso, era como una prueba a mí mismo, para ver si podía soportar el aguantarme, el estar conmigo mismo durante la noche del sábado, cuando se me supone que tendría que estar por ahí. Para que no me llamara nadie a dar el coñazo, apagué el movil. Casi me sentía culpable por hacerlo: ¡no! Debería sentirme orgulloso! Parece como si que, por el hecho de ser un nodo de la superred en la que nos encontramos, le debemos la cortesía de estar siempre "on", siempre conectados. Yo que era detractor del móvil de todas todas... hay que ver como me dejo llevar. ¡Y no quiero!
Esta mañana he estado en la cama hasta las 14,00 es decir que he estado sin levantarme de la cama unas 14 horas. Y no me hubiera levantado. Estaba metido en mis ensoñaciones de todo tipo, semisueños. Quizás desde las once hasta las dos he estado inmerso en ellos, pero en realidad, uno nunca sabe. Ha habido varios sueños, ninguno pesadillas, tenía una sensación endorfínica.
Me han llamado a comer mis padres y me he levantado, aunque, me hubiera quedado en la cama hasta las mil, o al menos hasta que me apeteciera.
Mis ensoñaciones no me estaban generando intranquilidad, sino todo lo contrario, y eso es algo que no me pasa a menudo. Eran fantasías bastante agradables, sin grandes dramas.
Hoy domingo, tengo ganas de hacer algo, quedar con alguien, no sé, algo productivo de alguna manera. Por ejemplo, dar una vuelta con el día espléndido que hace, llamar a gente y quedar a tomar algo, etc. Pero, en fin, aquí estoy frente al ordenador escribiendo. A ver qué hago.
sábado, 1 de diciembre de 2007
Pesadilla sepultado en nieve
Hoy, durante la siesta, he tenido una pequeña pesadilla: estaba caminando por montes muy nevados, cuando, al dar un paso sobre un montón de nieve en un escarpe, resulta que se hunde la nieve bajo mis pies, y resulta entonces que el grosor de la nieve es mayor que mi altura, por lo cual me quedo ahí, atrapado, sin poder salir.
En el sueño yo iba con dos amigos: hasta ese momento, porque entonces se esfumaron: lo que se creó en mi mente, era la simple posibilidad de que no estuvieran ahí, lo cual me hubiera condenado a la muerte, y simplemente ese miedo es el que me ha desatado, de nuevo, el regumeyo.
¿Algún interpretador de sueños en la sala?
En el sueño yo iba con dos amigos: hasta ese momento, porque entonces se esfumaron: lo que se creó en mi mente, era la simple posibilidad de que no estuvieran ahí, lo cual me hubiera condenado a la muerte, y simplemente ese miedo es el que me ha desatado, de nuevo, el regumeyo.
¿Algún interpretador de sueños en la sala?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
