viernes, 4 de enero de 2008

Salí de casa con la sonrisa puesta

Hoy he pensado en salir a tomar algo, cenar y echar unos juegos con unos colegas que siempre van a un sitio los jueves, con los que cuando voy casi siempre termino volviendo a casa sobre las cuatro de la mañana... pero bueno, al lío.
El caso es que me apetecía ir, pero no tanto ir solo. Pero la cosa es que sé que, cojones, si quiero ir yo solo, ¿porqué no voy a ir? Hubiera ido si alguien de mi barrio, que no suelen ir por allí, hubiera dicho que sí a mi propuesta (el sitio está bastante lejos de mi casa y si no hubiera tenido que volver solo). Pero, ¿qué más dá? ¿Por qué cojones me ha salido una resistencia interior que me ha hecho conformarme con un plan mucho más cómodo pero menos halagüeño en cuanto a diversión?
Pensaba en qué haría allí, en si estaría a la altura, si no me quedaría empanado y eso no hablaría muy bien de mí, y tampoco yo me lo pasaría bien.

Bueno, pues si es que no me apetece, pues vale: no me apetece. Pero era que sí, y yo mismo me he autocensurado... y lo que más me jode de todo: que me siente mal, que me dispare emociones negativas dentro (regomellos).

Así que bajé con mi hermano al bar de abajo un rato. Sin la sonrisa puesta. Y luego, bueno, pues ni bien ni mal, algo aburrido, poco divertido... pero cómodo. Pero es que no acepto eso: es poco para mí. Ya ves.

jueves, 3 de enero de 2008

El tener que

Tengo la sensación de que todo lo tengo que hacer. Nada lo hago por mi propio gusto, no disfruto plenamente haciéndolo. Cuando lo hago, no puedo estar tranquilo, me cuesta mucho darme el tiempo que necesito para disfrutarlo y hacerlo bien. Incluso, como si fuera obsceno el disfrutarlo, me sale un resorte interior de la parte del corazón que me acelera... que se parece al miedo a ser descubierto.

Oye, quizás es eso: el miedo a ser descubierto haciendo eso, gozando. Gozar es algo que no me permito delante de mi familia. Qué se van a pensar.

Qué tontería, ¿no? Pues es así. ¿Sería mejor irme de casa, intentar olvidarme de estas relaciones familiares que me tienen atado y dejar por imposible lo de sentirme bien con mi familia, o bien intentar sobreponerme y autoreafirmarme?
Quizá la solución esté más por el medio. Recuerdo que cuando me fui de Erasmus la primera vez, me "olvidé" mucho de la familia, desde luego que me deshice de todas esas inhibiciones, exigencias, etc. y sentí la libertad, la libertad. Pero al volver, qué mal lo pasé. Me cuesta mucho imponerme y luchar si tengo que hacerlo.

Autorregulacion organísmica o no

Ya hace tiempo que no voy a terapia personal, unos dos meses.
Me siento más en contacto conmigo mismo. A veces pienso, cosa que ya pensé en su momento, que mi ego engañaba a mi terapeuta para llevarle por caminos que mi ego quería y a mí mismo, claro. Y que lo que hacía al hablar de mis cosas, casi siempre llevaba un fondo negativo.

Aun con todo, hay dos cosas que me joden particularmente.

Una son los síntomas físicos que todavía tengo, que aparecieron desde mi momentazo con las drogas, una experiencia puntual, nada más romper con mi ex, que me causó un declive total en mí como nunca antes había vivido, ni habría imaginado que fuera posible en mí nunca. esto es lo físico.

Otra es el hecho de que, aunque voy cogiendo confianza y tal, me siento incómodo e inseguro conmigo mismo y con los demás. No veo el sentido de mi vida, como se suele decir. No sé disfrutar de las cosas... o se me ha olvidado. Los pensamientos autodestructivos siguen ahí, aunque sea de fondo, y su penetración sea menor, pero es cierto que siguen ahí. Tengo sensación de inestabilidad. De no saber qué hacer con mi vida, conmigo. De estar destinado a tener un final trágico que justificara todo lo demás. Y que la gente diga, fíjate, con lo brillante que era, y lo inteligente. Fíjate.
Veo que en estos pensamientos, lo que se prima es el ego, la imagen de mí que quedaría, y no yo mismo. Es decir, que estoy identificándome con la gente, la sociedad, etc. y no conmigo mismo. Si me importara de verdad un carajo lo que pensaran de mí, ¿para qué pensar en la imagen? Esto me revela que sí, que me importa, que uso a los demás para definirme, a la manera típica del narcisista.

Cuando pienso en estas cosas, la verdad que me preocupa. No veo o no siento ahora mismo todas esas cosas que otras veces sí he sentido: la libertad, el goce de sentir y de ser. Quizás es que soy hipersensible y tanta sensación me sobrepasa.

Recuerdo que, toda mi vida, no he probado el tabaco porque sabía que provocaba adicción - y por lo tanto, yo como humano podía caer en la adicción. Profilaxis. Está bien, porque no fumo y no tengo el vicio, pero esta actitud no te enseña a luchar contra las adicciones.

Hay que ver.

El OG miedoso de ser descubierto

Últimamente me estoy aficionando al rap. El rap costa oeste, el de Los Ángeles, el de los negratas con pistolas, el de los Original Gangstas.
Ahora que pocas cosas me generan motivación, el rap ha surgido como algo que expresa deseos de rabia, inconformismo, poder, supervivencia... cosas con las que me identifico y me apetece expresar. Sobre todo la rabia.

Antes, duchándome, se me han ocurrido buenas letras siguiendo una cancion que estoy oyendo bastante ultimamente y cuyo ritmo me gusta. Entonces me sentía bien, pero ahora, después de haber estado con gente, habiendo salido de mi "guarida" emocional y encontrarme con gente, me causa nervios e inseguridad el enfrentarme a ellas de nuevo, y pensar que alguien las lee. Ofrece información acerca de mí, y eso va contra mis principios. ¡No me jodas!

Tengo la sensación de que si viviera solo, menos atado por el conformismo obligado, expresar esas cosas sería casi como una obligación para mí, aparte de una vía de expresión y escape... pero no sé si quiero que la gente las oiga. Es decir, si la oyen mis amigos, me identificarán con esas letras que quizá no pensaban que podían salir de mí (bueno... ya he publicado cosas de las que hacen enrojecer así que tampoco creo que se extrañaran mucho). Pero, quizá no concuerdan con mi manera de ser, como si estuviera mintiendo, y de nuevo no me aceptaría mintiendo. Siento que alguien me diría: "por qué escribes eso si no es lo que sientes, si no es verdad", y me desmontaría y yo me quedaría de una pieza. Qué miedo. De verdad. Miedo a ser descubierto.

Estabilidad y rutina versus novedad y estímulo

Acabo de pensar una cosa.

En mi familia, lo que ha primado siempre es la estabilidad. La rutina. Hacer siempre las mismas cosas, rara vez cambiar, hacerlas de manera diferente.
Desde luego mi padre, de quien he tomado mucha parte de mi forma de ser, es una persona de costumbres. Le acostumbras a hacer las cosas, y el las hace así. Y hasta entonces no las hace así. Pero le cuesta pensar por sí mismo, razonar; no es inquieto para nada.
Mi madre si tiene inquietudes, pero por encima de todo prima su amor por lo estable, que todo siga como está. No le entusiasman los cambios.

Yo siempre tengo curiosidad, inquietud mejor dicho. Por cosas nuevas, de hecho me cuesta disfrutar de cosas que ya conozco, que ya he experimentado varias veces, por tanto no me motivan tanto a la hora de ponerme a hacerlas.

Cuando he vivido solo, raro era el día que no me apetecía hacer nada, algo tiraba de mí para ponerme a hacer alguna cosa que me estimulara, y que no significara simplemente "pasar el tiempo". Tengo miedo de eso ahora, ya que me parece que puede significar entrar en una espiral de "dominio del lado derecho del cerebro", que aunque es más creativo, también es más dado a la locura (esquizofrenia, etc.)

Últimamente, siento que yo mismo me censuro estas cosas, y no llegan a salir de mí.

1. Porque mi rol es el de hacer las cosas bien, no hacerlas porque yo quiero, cuando yo quiero, como yo quiero. Haciendo las cosas bien evitas el conflicto, y si no puedes hacerlas bien entonces el camino para evitar el conflicto es no hacerlas.

2. Tengo la sensación que salirme de esos patrones me llevaría a la locura. A que me dé a mí por guiarme por esas cosas "locas", irracionales, que me apetece hacer a veces. De mí, tan racional, no se esperan esas cosas. Tendría que "mantener", "defender" esas posiciones locas, y yo mismo no me siento muy identificado con ellas, aunque sí parcialmente. Pero yo mismo no me siento en control de qué parte quiero seguir teniendo, qué parte no, quién soy yo en definitiva y con qué disfruto. Me veo débil y, en caso de que por ejemplo me enemistara con mi familia, tengo miedo de no saber llevar el timón de mi propia vida.

3. Tengo la sensación de ser juzgado. Al menos, observado continuamente.

martes, 1 de enero de 2008

Sensacion del fondo autodestructivo

Tengo una sensación: que en cualquier momento se pueden "torcer las cosas", sacar mi faceta autodestructiva y mandarlo todo a la mierda. Me gusta el nombre del "fondo autodestructivo".
Y que a la larga, en los momentos críticos, eso me joderá, vaya. Y eso me hace no tener esperanzas respecto a las cosas... es angustioso.

Nota: Para mí, los momentos críticos no son esos momentos concretos donde hay que hacer algo bien o mal, sino los largos periodos sin cambio, eso es lo que yo no se soportar.

Entender al otro

¿Por qué necesitamos entender al otro? Yo sí tengo esta necesidad cuando tengo una relación: entender por qué el otro me quiere, qué es lo que le gusta de mí. Si no lo entiendo, no estoy tranquilo.

Pero en realidad, ¿qué sentido tiene centrarse en eso? ¿qué
gano sabiéndolo? Me deja más tranquilo, pero a la vez me imposibilita el disfrutar del mero hecho de ser querido. Es un obstáculo, lo sé. Pero me sale instintivamente.

PD. Digo instintivamente, y no automáticamente, porque creo que sí viene del instinto de saber, controlar lo de alrededor.