martes, 19 de enero de 2010

Clases de Tai Chi

Hoy he empezado mis clases de Tai Chi Chuan.

El profesor es inglés, pero habla español perfectamente. Me salieron baratas, 22€ por el trimestre porque son municipales, pero me parece que el tío se da bastante caña o sea que está bien.

Hemos hecho muchos movimientos diferentes y yo iba un tanto perdido, pero a eso de la mitad ya le iba cogiendo el gusto.

Estructura de la clase


En dos partes.

La primera parte ha sido Chi Kung para movilizar la energía. Son movimientos orientados a poner en marcha la energía corporal. A mí me ha gustado mucho el del vuelo del ganso.

La segunda parte ha sido Tai Chi en sí. Como dijo el maestro, se supone que la diferencia de los dos es que el Chi Kung es simplemente ejercicios para una buena salud y el Tai Chi es un arte marcial. Chi Kung significa "Trabajo de energía" en chino.

Reacciones normales tras hacer Tai Chi


- Manos calientes
- Sensación de tranquilidad
- Mayor ligereza en el estómago
- Hormigueo en varias partes del cuerpo (para mí fueron sobre todo las piernas, la parte de las rodillas por detrás)
- Mareo (uno se sienta un poco y sigue cuando pueda)
- Molestia en los hombros/cuello: se quita con la práctica. Si es continua, no es normal.

Errores típicos en Tai Chi


Luego ha dado varias indicaciones de errores típicos, vicios que es importante corregir lo antes posible para que no se enquisten porque entonces cuesta más quitarlos.

- Poner la rodilla formando más de un ángulo recto con el pie. No debe pasar de ahí (salvo en posiciones donde hay un contrapeso con la otra pierna que lo complementa).
- Abrir los pies más de 45 grados cada uno. Se juega mucho con tener un pie adelantado en vertical, y el otro "dando soporte" en 45 grados. Abrirlo más en general es castigar a la rodilla.
- Dar pasos demasiado largos. Dice que se dá más en la gente más pequeña. Yo supongo que también en aquellos caracteres expansivos, del "quiero más", del "vamos a ver si puedo un poquito más", etc.
- Voltear las caderas. Las caderas son como una vasija llena de agua. Si la volcamos un poco, se cae el agua. Hay que intentar que no se caiga ni una gota.
- Voltear la cabeza demasiado(generalmente mirar a los pies). Si las caderas son como una vasija, hay que pensar que sobre la cabeza llevamos un ánfora llena de agua, tal que si la movemos verticalmente, se caerá.

Muy interesante. Me ha gustado mucho, además porque iba yo un poco acelerado (llevo en general unos días con un exceso de energía por quemar y tengo claro que no me la quiero quedar dentro) y aunque me ha costado entrar en un estado mental adecuado, en una horita nada más he notado un cambio importante. Sin embargo noto que por ahora me cuesta seguir los movimientos del sensei, son muchos para mí y me cuesta procesarlos y hacerlos a la vez. Supongo que todo llegará, pero me pasó parecido en un ejercicio de Tai Chi que hicimos en la formación Gestalt.

¡Y hasta aquí, que para una primera clase, no está nada mal!

lunes, 18 de enero de 2010

Me han echado del trabajo

Me han dado la patada.
No estaba alineado con los valores de la empresa, así que no me parece mal. Y tengo mi indemnización por tres años, que algo ayuda.

Lo importante es que llega el momento de la verdad, y ahora puedo dedicarme a lo que quiero. Siento que esto va a ser un buen desatascador. Buenos tiempos se avecinan.

Viva la libertad.

viernes, 8 de enero de 2010

El blues del autobús

Escrito el Domingo 3 de Enero.

Estoy en el bus, de vuelta a donde vivo después de las fiestas de navidad. No tengo internet pero lo estoy escribiendo en el portátil, y ya lo pondré en el blog cuando llegue.

Llevo todo el viaje nerviosete, y llevo la uña del pulgar izquierdo por el muñón. ¿Y qué pasa? Pues no lo sé, simplemente estoy nervioso. Creo que me voy a poner una tirita en ese dedo para ver si no me lo muerdo que bastante lleva ya.
Acabo de comerme unas naranjas y mandarinas, no sé si la vitamina C encima me ha puesto más hiperactivo. Lo que me molesta de mi hiperactividad es que es poco enfocada, que es dispersa. Lo digo porque no solía ser así, desde que empecé a meterme en la edad adulta a saco, cada vez más lo noto. Dispersión, nervios... en vez de concentración. Duro poco haciendo una misma cosa, enseguida me distraigo con otra o pienso en otra distinta y fantaseo.

Me preocupa en la tarea creativa o el trabajo, sea el que me pagan o el que no, cualquier tipo de tarea. Porque hace que me cueste mucho más tiempo del que sería normal a mi velocidad de trabajo, y además no termino de entender fácilmente las cosas.

Pasa algo raro con mi familia: cuando me hablan mis padres o mi hermano, me pongo un poco a la defensiva, y desconecto al poco. Empiezo a oír “bla bla bla”, como lo que entendía el Ayudante de Santa Claus a Bart o Homer antes de empezar a entenderlos, y acabo diciendo “que sí, que sí”. Es una mezcla: muestro la suficiente atención como para “pasar el examen”; pero no me involucro y eso hace que muchas veces o no haya entendido algo, o no haya entendido los detalles, o tenga que preguntarles de nuevo, etc. pero no sé qué pasa ahí para que me genere tanto desinterés. Lo de raro no viene por inusual en mi sino por raro en general. Me pasa desde hace mucho.

He dormido en mi nueva casa. En mi nuevo piso en mi ciudad natal (me he comprado un piso en la ciudad donde no vivo. Es que se me pegan las decisiones sinsentido que tanto abundan hoy día. Cualquiera escapa al disparate de sociedad en la que vivimos). Estas fiestas he estado mirando cocinas, y he llevado unas cuantas cosas al piso. Ayer dormí por fin en mi nuevo piso. Lo único que hay en el piso, es el colchón sobre el que dormí, calefacción, luz y agua (fría), toallas y aparejos de limpieza. La verdad que está bien, que suena bien: mi piso. Mi casa, mi hogar. Pa mi. Pa mi solo. Para hacer lo que yo quiera en él. Para hacer lo que yo quiera con él. En principio, dentro de los límites que marca la legalidad vigente. Pero vamos, que como me sugiere mi amiga, incluye bailar en bolas en el salón.

Y estamos en las mismas. Ella me quiere mucho, yo lo paso bien con ella y la considero una buenísima amiga, pero no termino de ver una relación; ella quiere más aunque no lo exige. Eso sí, me incomoda cuando me pregunta eso que no hay que preguntarle a un hombre. “¿Me quieres?”. Ay. Hablamos sobre eso, y realmente no me apetecía hablar de eso. Sin embargo después de pasar ese “mal rato” me quedé mejor. Me vuelve el fantasma de mi primera ex. Esta relación se parece a aquella, sólo que cambiando la inteligencia (o, mejor dicho, erudición) de la primera, por el buen corazón de la segunda. Pero hablando hablando, resulta algunas de las razones por las que le gusto son:
- No me juzgas. Dios! Es lo mismo que me dijo la primera. Sí, corté yo con ella.
- Cuando estoy contigo sólo somos tu y yo, y todo el mundo desaparece... y los problemas y preocupaciones también.
- Me pones de buen humor.
- Crees en mí más que yo misma.
- Me haces sacar la parte buena de mí, que a veces pienso que no la tengo.

En la relación, ese punto de “cuando estamos juntos, sólo somos tú y yo”, me incomoda mucho. Porque es como si yo sustituyera al mundo. Todo es bueno o malo según yo esté, y según yo esté bien o mal. En este esquema, ella gira alrededor de mí. Y yo no soy un sol sobre el que girar, ni quiero serlo: prefiero ser un planeta normal, con sus anillos, volcanes y meteoritos normales, que se relaciona con los otros planetas con normalidad y sus seres vivos tocahuevos normales.

En ese sentido, es que siento un peso. Y eso yo, y creo que la mayoría de hombres, lo llevamos bastante mal. Algunos lo llevan haciendo lo que les sale de los cojones sin mantener palabras ni responsabilidades. Igual no me vendría mal algo de eso.

Aunque reconozco que cada vez es menos, y cada vez lo siento menos. Ella está madurando y se nota. Pero cuando hay recaídas, pues se recae sobre esto. Así es el carácter.

A veces me parece, que si cada cual se cuidara realmente de lo suyo, sería mejor para todos: para el propio ser como para los que le rodean. Pero bueno, habló de putas la tacones.

miércoles, 6 de enero de 2010

Formacion en terapia Gestalt: a por tercero

Sigo el año que viene la formación en la misma escuela, si todo va bien. Me planteé hacer tercero en otra escuela, por ciertas diferencias en el estilo de cómo se hacen las cosas en ésta, y algunas consecuencias de esto en particular. Añadir que curso la formación en una localidad distinta a la que vivo, y en la cual también hay (y más) opciones de formación. Sin embargo, pensé lo siguiente.

Yo quiero finalizar mi formación. Eso por un lado. He llegado hasta finalizar segundo con un grupo de compañeros y aunque algunos se van, siento que la oportunidad de terminar con ellos el camino es única. Si empezara en otro sitio, no sería mejor ni peor a priori, pero sí sería nuevo. Siempre estoy a tiempo, si el dinero y el tiempo lo permiten, de hacer tercero con gente nueva, pero no con los mismos con los que empecé.

Personalmente, tengo un interés especial en el estudio de grupos y sus mecánicas internas. Así que de natural tiendo a quedarme hasta el final de la película, aunque sea por curiosidad. Y quizá también, por inercia. Hay varias situaciones donde me he movido por inercia, donde he seguido por no terminar.

Ya el año pasado, cuando se fueron tres componentes de primero a segundo (desconozco si esta tasa es grande, pequeña o típica – pero me consta que a veces pueden no salir los grupos para el año siguiente), lo resumí en una frase que removió alguna conciencia que otra: “se van los lobos, se quedan los corderos”. Sigo teniendo la misma sensación. Evidentemente no me refería tanto a la gente en sí, sino a las circunstancias, y en concreto a señalar que es tanto consecuencia de los que lo dejan por tomar ellos la decisión, como de la escuela por su estilo de funcionamiento. Una invitación a tomar conciencia de eso, a ver qué está pasando ahí. Hubo quien se lo tomó a lo personal(esto es, como un insulto), en cuyo caso me alegro de que esa frase le impactara y removiera porque le ayudó a ver que tenía un conflicto con eso.

Este año hay otra criba. Y ocurre algo parecido. Una cosa que sí me da miedo, es que los cursos sean cada vez más complacientes, más “aquí no pasa nada”, etc. ya que si los que nos quedamos lo hacemos por finalizar la formación, y estamos pensando más en el título que en la formación en sí, pues la propia formación se resentirá para convertirse en un “como si”. Y eso, no.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Compartir es vivir

He añadido la cacharra del addthis para que compartir los artículos sea más fácil. Compartir es vivir. Vivir sin beber. Podemos divertirnos sin drogas. Habla por ti.

PD. Se dice y se comenta que parezco un drogata violento(?). Cuidadito conmigo.

martes, 22 de diciembre de 2009

El cerebro femenino, el tao y la teoria de los dos cerebros y la caja de la nada

Se me ocurre una idea muy, muy, muy interesante a desarrollar.

Se trata de la relación entre las filosofías orientales de la Nada, el Vacío, por ejemplo el taoísmo, y la teoría de los dos cerebros que cómicamente expresa Mark Gungor (ver vídeo al final del post).

Y va por el lado de que estas corrientes espirituales fueron creadas por hombres, desde puntos de vista de la búsqueda de la felicidad masculinos.

Y mi hipótesis de trabajo para este desarrollo, es que probablemente las bases de la persecución de la Nada, simplemente atormenten más que ayuden a la forma femenina que no tiene las mismas necesidades que la masculina. De esta manera, no sólo puede que esta teoría taoísta puede funcionar mejor para hombres que para mujeres, sino que puede que sea un auténtico tormento para la mujer, tanto más cuanto más femenino es su cerebro*.

La filosofía ha sido negada a la mujer durante tantos siglos, que probablemente le venga mejor trabajar con nuevos modelos. Se me ocurre que los modelos que la ciencia va descubriendo son posiblemente los mejores como base, en tanto que son imparciales y se trabaja con ambos sexos por igual. No perder a éstos de vista, y trabajar desde la no-imposición de ninguna verdad - especialmente de lo proveniente de la visión masculina - en la búsqueda de la verdad femenina. Asimismo, desde la escucha atenta y amorosa de la filosofía clásica, que también sirve para mucho. Buscar, explorar en definitiva, los caminos que guíen a la adecuada praxis espiritual.

* Por si no está claro, al hablar de modelos masculino y femenino de cerebro, se infiere que estos modelos no se trasladan en la realidad directamente a hombres y mujeres, sino que bien puede un hombre tener un modelo femenino y viceversa.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Sopas, sopitas y soponcios

Pues qué cansado me ha dejado este fin de semana. Tenía cansancio acumulado de la semana anterior y no se ha disuelto durante el taller de fin de semana. Lo único, que he salido reconociendo la rabia y me he sentido bien con eso. Por el lado del aprendizaje, una fijación de los conceptos de transferencia y contratransferencia que me han venido bien para verlo más claro, y distinguir las diferencias entre el enfoque psicoanalítico y el gestaltico en este tema. Básicamente, que el psicoanálisis juega a recrear la situación original, cambiando al psicoanalista por la persona original que generó la transferencia, y desde ese punto avanzarla, atravesarla y trascenderla, y así disolver ese nudo. Esa neurosis se llama neurosis de transferencia ya que es una neurosis generada por la transferencia en sí.
La crítica de Perls era que ahí se negaba el presente, lo real, lo que hay. En la terapia Gestalt no se juega a eso, sino que se trabaja con lo que el terapeuta y el paciente sienten, sin que el terapeuta consienta/contribuya por lo común, a generar y provocar la neurosis de transferencia. CR LF

Ahora mismo me estoy recuperando. Se me quedaron los labios como cuando estoy incubando algún catarro o cosa mala, que estoy débil, etc. Y el estómago batiente. Pero hoy volver a trabajar, aunque esta mañana he estado sobre todo al llegar sin putas ganas de trabajar, a lo largo del día me he ido sintiendo mejor y entrando en la dinámica de hacer cosas, que está bien. Creo que va quedando bastante chulo lo que estoy haciendo. Lento eso sí, pero seguro. Bueno, enseguida llega navidad y me resisto a lanzar algo, porque si no, estaré mirando a ver qué acogida tiene, no lo podría evitar... por otro lado tengo curiosidad real de ver cómo funciona, así que eso me empuja a lanzarlo cuanto antes :)

Y me siento mejor ahora. Después de descansar aquí tirado cenando sopita de sobre y tomando uno de los relajantes que mejor me funcionan (hablar con mi compañera de piso - puedo notar cómo se me relajan los músculos de el cuello y la cara), creo que en vez de hacer algo medianamente productivo que tenía pensado, voy a ver una peli. Si no cambio de opinión, la ganadora será Pauline en la playa, una peli de Eric Rohmer que ya vi hace muchos años y me gustó mucho, y que me apetece volver a ver... hay una probabilidad del 53,7% de que me quede sopas, eso sí.

PD. antes de que se me olvide ponerlo, viendo este monólogo sobre la teoría de los dos cerebros(del hombre y de la mujer) de Mark Gungor, puedo explicar lo de el bienestar que me produce mi compi de piso:



¡Con ella, nunca he sentido peligrar mi caja de la Nada! En realidad, con ella me siento más cerca de mi caja de la nada, y eso me da bienestar. De hecho, al escucharla yo me acerco a mi nada. Qué curioso, ¿no? Y a la vez le presto atención y la escucho. No me suele pasar con muchas mujeres; ni a mi ni a la mayoría de hombres. Me hace sentir muy bien. No es sexo, para nada; esto en concreto es cercanía de espíritu.

En cualquier caso, se confirma: soy un hombre.