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lunes, 19 de octubre de 2009

Las aventuras del Barón Tontorrón

Acabo de ver Las Aventuras del Barón Munchausen.
Y siento que la vida me ha vencido.

Quizás he llegado a ser eso que uno nunca piensa que llegará a ser cuando es niño, cuando está lleno de fantasía y tiene muy, muy claros los principios que rigen la vida de uno, aquellos que uno nunca moraría y, sobre todo, qué es lo que vale la pena en la vida.

Es cierto, al menos, puedo verlo. Soy capaz de verlo, así que no estoy vencido del todo. Igual que el barón en la película.

Sin embargo, aunque tengo ideas de vez en cuando, sólo pensar en tener que defenderlas una vez hechas, y la sensación de fracaso si me pongo a hacerlo y no sale, y no tener la sensación de que me llenaría, de que es un propósito importante en mi vida, me pone freno, es decir, me pongo freno.

Cuando era más joven, tenía devoción por el mero hecho de crear, de hollar lo inexplorado. Daba igual el resultado, lo importante era el hecho de pisar esa hierba inédita que bien podría ser fango, pero qué más daba.

Esto me duele mucho.

sábado, 22 de agosto de 2009

Yo me la pierdo

Y llegó el momento.
Mi novia ya no lo es. He llorado y ella también, triste hacerlo por teléfono, pero bueno. Ahora ya está hecho. Adelante con los faroles.

Me dispongo a encontrarme. Antes de eso, seguramente tendré que pasar un buen infierno. Hoy me encuentro, cansado, con dolor de cabeza, pero con el convencimiento de haber hecho lo que tenía que hacer.

¿Cuánto la echaré de menos? Ya se verá.
¿Podré superar esa soledad? Más se perdió en Cuba. Por ahora mantengo el sentido del humor, aunque habrá que ver cómo va la semana.

Ella ha sido muy importante para mí, de hecho la persona a la que le he contado mis mayores miserias durante este año (exceptuando algunas otras grandes miserias descritas solamente en este blog). Tiene un corazón que ni Miguel Induráin. Es lo que se dice una buena persona, toda ella buenos sentimientos, de hecho me culpo por no saberla querer, porque, y es absolutamente cierto, yo me la pierdo.

Pero qué le vamos a hacer. Seguramente yo no merezco saber quererla. Y aseguro a quien la sepa querer, que tendrá una vida feliz a su lado.

Me parecía la persona ideal con la que formar una familia. Pero ahora no estoy formando una familia: me estoy formando a mí mismo. First things first.

Quiero dormir y pensar lo menos posible en ella, pobre. Seguro que llega el momento y lloraré igual, así que a ver si por lo menos hoy puedo dormir. Mañana ya veremos. Me veo dentro de un rato escribiendo otro post aquí, insomne - esperemos que no llegue la sangre al river.

De tanto desgaste emocional, estoy reventado.

PS. Hoy me ha dicho, antes de hablar de la relación hemos estado dos horas hablando de otras cosas, que tengo casi todos los síntomas de la adolescencia. Creo que ha dado en el clavo: esto es una regresión. Bueno, eso lo tengo claro desde hace más de un año, pero bueno, parece que todavía sigue ahí.

Dirección postal

Me levanto esta mañana con algo de angustia de nuevo.

Sin embargo, no le echo las culpas a nadie. Me parece ver claro lo que pasa: no tengo un plan de vida. Un plan de largo plazo.

No sé qué quiero hacer en la vida, ni siquiera sé
El corto plazo, me crea inquietud sin tener una dirección.

¿Qué sería tener una dirección? Un algo adonde dirigirse. Por ejemplo, una opción sería ser terapeuta, pero ni esto tengo claro que quiera ser.

Se trata de una opción vital. Un algo que ser. O no ser nada, pero saber que se es nada, aceptarse ser nada. Yo siento que me falta.

Por ejemplo, no tengo hobbies. Sé lo que es un hobby, porque he tenido muchos. Me encantaba dibujar, escribir, etc. en el pasado. Es algo que simplemente, por hacerlo te sienta bien. Y te tranquiliza, porque sabes que está ahí, aunque en este momento no puedas dedicarle tiempo. Ahora mismo, lo más parecido a un hobby es escribir este diario. Ni me gusta mucho ningún otro hobby, ni me entrego tampoco a él.

Y no le echo las culpas a mi novia, ni a que yo esté entre decisiones importantes en mi vida. Lo que veo es que me cuesta mantener el timón de mi vida, sin injerencias externas, y eso debe ser porque no me valoro mucho, no estoy en contacto con lo que yo quiero. Por ejemplo tengo varios cruces de intuición ahora y no me aclaro.

Algo que me descoloca también es pensar que mientras pasa el tiempo y no encuentro mi sitio en este mundo (sitio en todos los sentidos) estoy perdiendo el tiempo, así que nace una especie de estrés, de angustia. Me cuesta pensar claramente, desde estas últimas veces que me sentía más centrado en mí, me he ido deteriorando un poco, mis sentimientos se han ido metiendo para dentro. Quizás tenga mucho que ver lo que ha pasado con mi novia durante esta semana... hablamos pero no de lo esencial, ella llora por telefono pero dice que no pasa nada...

Y mientras escribo esto, me ha llegado un mensaje de mi novia, que dice que esto no va bien. Que me quiere, pero que no siente que yo sienta lo mismo y esto le destroza por dentro. Y ya sentía esto por su parte, pero por debajo, por eso vengo pensando que lo mejor es dejarlo.

Y me gustaría sentirlo, y me culpo por no hacerlo, y tengo ganas de llorar. Todos los días tengo ganas de llorar. Si soy un tío emocional, me siento débil; si soy un tío más marmolillo, siento que me pierdo algo esencial en la vida, las emociones reales.

Con mi novia es, últimamente, con la única que a veces me sale el lado tierno, y me pongo a llorar. Con ella me siento abrazado, no juzgado... cosa que no siento conmigo porque me cuesta llorar sin nadie (de confianza) delante.

Por eso me parece que cuando lo quiero dejar con mi novia, le doy la espalda a la emoción, a la ternura. Y me culpo. Pero continuar esto tal como estamos, tampoco me satisface en el día a día. Pero me parece que estoy desperdiciando ese amor, que a medida que pasa el tiempo es más difícil de conseguir.

Me aterra un tanto el quedarme solo. Ya noto, durante los últimos días, que eran como un training de estar sólo, cómo mi perspectiva de las cosas se ennegrece. Olvido lo bueno, veo lo malo. Y tengo visita la semana que viene, y el corazón me duele y quiero ver a mi novia para hablar del tema, y no pensé que era tan difícil... pensé que lo tenía claro.

Tengo miedo de que por esto, me venga abajo. Pero por miedo a esto no puedo seguir en una relación - tiene que haber algo más. Tengo que sobrepasar este miedo, o al menos es lo que quiero.

PS. Por cierto, no veo así lo de que me pueda ligar a la que me dé la gana, ni mucho menos, pero gracias por la confianza :)

viernes, 19 de septiembre de 2008

El secreto (La ley de atraccion)

Ya sabéis lo escéptico que soy, en general para todo y en particular para las movidas de iluminados.

Acabo de ver la película The secret, "El secreto (La ley de atracción)" tal como ponía cuando me lo bajé del emule.

Y debo decir: sí, parece una rayada de gente que se tienen por iluminados o algo, y pretenden vivir del cuento. Posiblemente sea así, pero lo que cuentan son verdades de una fuerza práctica innegable. Digo innegable, porque lo he vivido.

Y digo esto, porque sí, yo creo en El Secreto. Esta gente lo llama la Ley de Atracción. Mi madre, que también conoce El Secreto pero nunca ha querido llenarse los bolsillos con él (siguiendo, sin saberlo, el principio sufí de cuando sientas que quieres enseñar algo a alguien, refrénate), me lo expresó de una manera muy bonita:

"Cuando deseas algo de verdad, el Universo conspira para que se cumpla".

No tengo un ejemplo más cercano de persona que ejemplifique mejor todo esto: ha salido de todas las operaciones y enfermedades que ha tenido, y han sido varias, bien: gracias a su fe inquebrantable en que ella iba a salir de eso (este es un ejemplo de esa fe laica de la que a veces hablo).

Yo mismo, hasta que dejé de practicar esto porque, por alguna razón, no me terminaban de satisfacer (ahora pienso que puede ser que no hiciera algo bien, y que al ir a cambiar, cambiara lo que estaba bien, como en los paneles del concurso Alta Tensión ese del Luis Larrodera en Cuatro), no tenía mucho problema en poner esto en práctica, hasta tal punto en que era lo normal. No recuerdo algo que quisiera de verdad y no consiguiera (menos en un campo: las mujeres!). Más o menos, todo iba saliendo, y en realidad yo no tenía miedo de que no fuera a pasar: pero visualizaba perfectamente y deseaba lo que yo quería, y me concentraba en esto. Y aparecía.

Creo que las cosas que no he logrado, han sido porque no lo he deseado completamente, sino que me guiaban los miedos y pensamientos en que yo no quería iba a suceder. Y sucedía.

Aunque den unas explicaciones que pueden no gustar a todos, el hecho es que estos principios son cojonudos, y no me extraña que la gente que los ponga en práctica experimente un cambio brutal. Sin embargo, puede encontrar que cambien muchas cosas de su entorno alrededor... o más bien, que se tenga que enfrentar a los miedos más que a las realidades.

Se parece bastante a lo que yo sentí en su día, mi despertar erasmus, el cual se basó en pensamientos de este estilo desde dentro(y para aquél entonces no había leído de estas cosas, aunque tengo buenos maestros en mi familia - que tampoco han leído de estas cosas). Pero no voy a dar más el coñazo con ese tema.

No sólo éste es el secreto que dan, aunque todo gire en torno a eso, "iguales atraen a iguales". También ahondan más y hablan del genio creador que uno tiene dentro. De la gratitud que uno debe tener hacia todo (si te centras en lo que tienes, atraerás más de lo bueno y menos de lo malo), etc. Trae también algunas buenas reflexiones acerca de cómo tratamos lo bueno y lo malo a nivel individual y global, y sus efectos.

El caso es que os recomiendo que la veais. Se pueden extraer muchas, muchas cosas buenas y ponerlas en práctica pero ya. Me han entrado muchas ganas de poner en práctica algunas cosas...

lunes, 14 de enero de 2008

La fuerza de la intuición

Cuando no pienso y me muevo por intuición, sin juicios, los resultados son mejores.

Este pensamiento, aparte de haberlo puesto en práctica alguna que otra vez pero no haberme fiado completamente, lo pude comprobar en aquél año en el extrajero, hace unos cuantos; también en el cómo enamoré a mi ex, sintiéndome libre y ligero, y dejando a mi intuiciñón actuar... hasta el punto en que los demás se pueden ver molestados por el resultado de mi intución: entonces me da miedo y me la trago. Resultando en desórdenes nerviosos y depresiones.

Algo me parece decir que, una vez alcanzado un nivel estable de felicidad, eso no basta y tengo que ir a por más, y el camino para eso es ayudarme del intelecto, ayudarme de todo lo que puedo y tengo disponible... para alcanzar mayores metas, como la de ser un gran artista genio en la imaginación y creación: un gran pintor, un gran poeta o letrista...

Para moverme por intuición me tengo que no juzgar. Y así a los demás, igual. Y no veas, aceptar que no tengo posibilidad de convertirme en un puntal de la humanidad, no puedo. Siempre he pensado que los humanos deberíamos explorar esas facetas humanas que todavía no hemos explorado, que aún no han sido exploradas, y que más que plantar un árbol, tener un hijo, etc: (=conservación) de lo que se trata es de esforzarse por crear algo, dar algo al mundo que no esté hecho todavía.