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lunes, 28 de diciembre de 2009

Compartir es vivir

He añadido la cacharra del addthis para que compartir los artículos sea más fácil. Compartir es vivir. Vivir sin beber. Podemos divertirnos sin drogas. Habla por ti.

PD. Se dice y se comenta que parezco un drogata violento(?). Cuidadito conmigo.

sábado, 24 de octubre de 2009

Ni salí de casa ni la sonrisa puesta

Es duro hacerse ilusiones. Yo tiendo a hacerme ilusiones, y luego claro, cuando éstas no se cumplen llega el bajón. No llevo muy bien lo de perder, y me parece curioso. Creo que un día, para intentar ganar más, me obligué a no querer perder. Pero no sé, toda obligación conlleva una exigencia y asimismo un cercenamiento de una parte de uno.

No sé muy bien lo que digo, así que al grano: que cuando comparto tiempo con mi compañera de piso, me siento muy bien, me relaja, siento como que con ella todo está bien, que me entiende y la entiendo. Pero claro, tiene novio y le dice que le quiere por teléfono como se dicen los novios, y tal.

Sería una pena que pasara el tiempo y ella nunca supiera lo que hubo por mi parte, aunque se lo huela. Pero no dicho de palabra. Luego está la del cobarde, que es esperar a decirlo antes de irse uno - pero esto, para qué? Eso no es más que una nostalgia mal aprovechada, que tiene que salir por algún lado como un pedo. Y huele mal.

En fin. Un día extraño hoy en el que no he salido de casa, y eso también tiene que ver.

PD. Hoy había tutoría gestalt pero no he ido, este fin de semana me quedo.

domingo, 23 de agosto de 2009

El día después - tarde

Me voy durmiendo por los sitios.
No sé qué hacer.
La angustia está llegando. Pienso en ella, no está ahí; pienso en mí, yo no sé dónde estoy. Estoy perdido. Ella llamó ayer, quizá llame hoy. No sé qué pensar ni qué hacer.

Mi hermano y su novia vinieron hoy a comer, se fueron ya. Son estables, tranquilos y felices. Les envidio, qué cojones. Y pienso en si yo podría estar en su lugar - creo que no. Con ellos alrededor, siento que me vuelvo más depresivo y exigente. Me gustan mucho, pero no sé por qué, con mi hermano me sale la vena tensa y exigente, o bien la vena pasota.

No me siento realizado con mi trabajo.
No me siento en mi casa.
Y para colmo, la única persona que me quiere sin fisuras, la aparto de mi vida.

Esta es mi visión a veces, mi visión neurótica ya que sé que esto no es verdad. Hay mucha gente que me quiere (quizá no tanto? o quizá más?) y en esta ciudad no se está tan mal. Quiero decir que estos pensamientos negativos puede ser generados por mi estado actual de falta de apoyo, de cariño.

Mi mayor duda es que siento que estoy dando la espalda a lo profundo, y apostando por lo superficial. Esa es una apuesta que me parece equivocada. Y ahí pienso si me he equivocado.

Miro el órgano que me regaló ella, está ahora encima de mi cama. Tengo ganas de llorar.

"Si tú me dices ven, lo dejo todo" - dijo ella, aunque aun con todo, también dijo que como yo pensaba que no habría otra oportunidad, seguramente le dé una oportunidad a otro chico que se la está pidiendo desde hace un tiempo.

Yo no quiero caer en la tentación de volver por esa razón. ¿Se puede aprender a amar a una persona? Creo que sí. No quiero aferrarme a ella como a un clavo ardiendo... y no es que no la ame - porque creo que quizá sí podría si estuviéramos en la misma ciudad. Pero, ¿hasta cuándo?

¿Debería volver? ¿Tanto me jode la soledad?

Mierda. Creo que tengo que irme a correr esta tarde para despejarme...

PS. ¿Llamará ella de nuevo esta noche?

miércoles, 19 de agosto de 2009

Todo bien

Un día de transición, asentándome en este nuevo trono sobre el que me siento sentarme.
Esto es bueno.
Pero así mismo, entra la sensación de pérdida.
Mi ex me llama, para ver cómo estoy. Me gusta. Tengo fantasías con ella. Ya estamos. Cuando no siento con ella el compromiso, ni ninguno de esos pesos, lo paso biien con ella, sobre todo en la cama. Me gusta su cuerpo, es como un hogar, y más ahora que está más centrada (parece tontería pero no lo es). Mierda, Dios, dime que no vamos a volver.
Mi novia no me llama. Está bien, aunque se masca la tragedia. Luego la llamaré. Tiene exámenes la pobre y está que no se le queda nada. Estresadica perdía. A ver cómo le digo que este finde tampoco voy para allá.
Yo ayer fui a ver a Manel, un amigo vino a dormir a casa, y nos hemos ido pal currel.
Ha estado bien.
El día ha sido productivo, ha estado bien - pensaba hacer más cosas en el curro pero tira que te va. No me siento especial, pero cada vez siento menos la necesidad de hacer un monton de cosas para aceptarme.
Y por otro lado, sí me siento más lleno, y siento que cuando ando, mi cuerpo no deja tan atrás a mi alma.
Luego creo que me iré a correr un poco por la playa, y quizá a bañarme como a mi me gusta después.
Además, estoy empezando a bajarme pelis (de nuevo, tras dos-tres años de pasotismo).
No sé qué haré esta semana, que vendrán mi hermano y su novia de visita.
Mi compañera de piso, se queda en el piso. Hace tiempo que no hablaba con ella con tiempo, sintiendo que de verdad tenemos ganas de hablar. Lo malo que igual no quedan más cojones que tomar yo el contrato. Uf. Por otro lado creo que tenemos ya compañero - si hacemos esto, está todo ya resuelto. Todo, menos elegir qué habitación me quiero quedar. La grande, como tiene armario y un baño, no deja sitio para una mesita. Ahora entiendo por qué mi compi se salía siempre al salón!!
Me tengo que comprar un ... un qué? Ya se me ha olvidado. Una base para un par de plantas y mi Kumquat, eso sí. No, era otra cosa... pero no me acuerdo.
Ah sí, un algo para ir a una boda. ¿Por qué se casará la gente? Qué coñazo. Lo deben hacer por joder. Na, es broma, si se quieren casar que se casen. Les doy permiso. Iban a ser felices igual, pero bueno, quieren también hacer feliz al ego de sus padres. O bien no ser diferentes. Todo bien.

PD Dentro de un mes empezaré de nuevo el curso de Terapia Gestalt. La psicoterapia, la psicología, los sueños, las explosiones, los lloros, los abrazos... los autobuses.

lunes, 12 de mayo de 2008

Espartaco Satori

Los casos de satori(despertar completo, iluminación) que conozco, han dispuesto de poco tiempo para disfrutar de él.
Me da vértigo pensar en eso, en que si yo tuviera un despertar demasiado rápido, pronto se acabaría todo... porque creo que en ese estado se asumen muchos más riesgos de los que una persona normal, con sus miedos protectores, asume; y por lo tanto, el riesgo incluye posibilidad de pérdida; y con ello posibilidad de neurosis, de locura, de muerte.

Y es que uno de mis enemigos, cuando me entrego en algo, es la prisa, es el consumo compulsivo de la llama de la felicidad, el correr en vez de andar por el camino de la vida.

Que miedo más tonto, ¿no? Como si yo vaya a ser el listo que se ilumina antes de una edad más o menos avanzada, y así, de buenas a primeras. Pero este miedo me viene fundado por un despertar que sí tuve, al parecer no total visto lo visto, y que al volver al origen me ocasionó la crisis que vengo arrastrando.

A veces quiero quemar lo bueno del pasado(no lo malo), para no tener esa referencia e ir comparando continuamente la situación actual con aquella.

jueves, 27 de marzo de 2008

A ver si la he cagado

Cuando era adolescente, recuerdo que empecé esa tendencia a pensar, planificar hacia delante.
Por ejemplo: "Como los genios son unos desgraciados, prefiero no serlo(y no esforzarme por ello, vaya)." o asegurarme de que no pensaré en mi lecho de muerte "a ver si la he cagado". Y esto me hace mella en mis decisiones, a mayor o menor medida, puedo verlo. Especialmente, cuando me intento ver en el futuro con una pareja.

Al hacer esto, no me daba cuenta de que planificaba con el estado mental del momento, un estado mental adolescente (aunque para ser adolescente fuera bastante maduro). Claro, estas pre-decisiones no tienen en cuenta la evolución de uno mismo, por lo cual uno se tiene que frenar para que las pre-decisiones tengan sentido... pero dejan de ser reales, no se adaptan a la realidad: ahí uno hace el esfuerzo de adaptarse a esas convicciones en vez de a la realidad y nace la neurosis. Pero, significa en la práctica de alguna manera el sentirse terminado, como cuando un caracol deja de producir babas para su cáscara y se preocupa de endurecerla, de decir: ésta será mi casa, y no crecerá más, y ya me dedico a defenderla y sacarle partido.

¿Somos caracoles? ¿Amebas con pseudópodos que nunca dejan de crecer? ¿O estrellas de mar con brazos que se separan? O... ¿todo esto junto?

lunes, 21 de enero de 2008

El sentido de la vida

Hoy tenía mucha rabia. Durante todo el día he estado apático, con regomello. Cuando han llegado mis padres a casa, de un fin de semana largo, no me he esforzado en disimularla.
- Qué te pasa?
- Estoy apático.
Y ella se ríe.
- Qué te hace gracia?
No sé si me ha oído. Ya se dirigía a preguntarme por qué la radio estaba mal puesta. Y lo pregunta, así al aire. Luego me la he quedado mirando, serio. Ella también.
He mantenido la mirada con mi madre. Ella se ha retirado antes: "bueno, vale", sin decir nada, sin aspavientos. He ido a correr, me he duchado, me ha sentado bien. Mientras corría,
me he sentido más en contacto conmigo mismo, y aunque me daba un poco de miedo, también me daba gusto y sobre todo cierto sentimiento de tranquilidad. Pensando en futuras cosas: irme a otra casa, etc.
La verdad que el encuentro con esa persona de que hablo en el post anterior, que es de mi familia y nos une un vínculo afectivo especial, en cierto modo me ha abierto los ojos. Respecto al salir de la depresión pensando en tí, en ver qué te apetece hacer, qué no, y expresar lo que venga, y hacer lo que venga. Me da miedo, porque esa falta de control puede terminar en (y aquí irrumpen las fantasías catastróficas): todo tipo de adicciones, enemistad con la familia "que siempre te ha querido y a la que has dado la espalda", desesperanza y soledad irresistibles que lleven a verlo todo negro, y quizá al suicidio, claro...
Pero el haberme sentido contento conmigo mismo, me ha hecho una parte de enseñarme el camino. He contactado con mi fuerza. Y me ha hecho sentir bien, porque estoy muy débil y desvalido. No sé si ese camino es "el bueno". Pero me parece que por lo menos, este camino tiene sentido.

domingo, 6 de enero de 2008

Quedarse en casa y movil apagado

Ayer no salí, tenía una mezcla entre inapetencia de ver a gente, y inapetencia de salir de casa. Me apetecía más estar leyendo un libro tan tranquilo dejando que el tiempo pase... pero bueno, finalmente no leí nada, sólo me eché a dormir pronto, sobre las 23,30.

Tuve muchos pensamientos, y el fondo autodestructivo sigue ahí. Sí conseguí que no "se me subieran a la cabeza", y que por lo tanto no se me manifestaran físicamente como aceleración del ritmo cardíaco, regomello estomacal, tensión en las articulaciones, etc. Aunque sigo pensando que en realidad, la cura sería que no aparecieran esos pensamientos autodestructivos y negativos, pero en fin, el caso es que están ahí.
Tuve varias "revelaciones" de las cuales no me acuerdo mucho. Pensé en apuntarlas pero me dio pereza. Para relajarme, empecé a tocarme y me masturbé, y me quedé más tranquilo, aunque después como me suele pasar, se me vienen pensamientos a la cabeza, no de culpa, sino de posibilidades futuras... y mi actitud respecto a las mujeres, en general y en particular, mezcladas. Recordar el cuerpo de mi ex e imaginarme acariciándolo, repasando sus curvas con mi mano, me gusta.

En cualquier caso, era como una prueba a mí mismo, para ver si podía soportar el aguantarme, el estar conmigo mismo durante la noche del sábado, cuando se me supone que tendría que estar por ahí. Para que no me llamara nadie a dar el coñazo, apagué el movil. Casi me sentía culpable por hacerlo: ¡no! Debería sentirme orgulloso! Parece como si que, por el hecho de ser un nodo de la superred en la que nos encontramos, le debemos la cortesía de estar siempre "on", siempre conectados. Yo que era detractor del móvil de todas todas... hay que ver como me dejo llevar. ¡Y no quiero!

Esta mañana he estado en la cama hasta las 14,00 es decir que he estado sin levantarme de la cama unas 14 horas. Y no me hubiera levantado. Estaba metido en mis ensoñaciones de todo tipo, semisueños. Quizás desde las once hasta las dos he estado inmerso en ellos, pero en realidad, uno nunca sabe. Ha habido varios sueños, ninguno pesadillas, tenía una sensación endorfínica.

Me han llamado a comer mis padres y me he levantado, aunque, me hubiera quedado en la cama hasta las mil, o al menos hasta que me apeteciera.
Mis ensoñaciones no me estaban generando intranquilidad, sino todo lo contrario, y eso es algo que no me pasa a menudo. Eran fantasías bastante agradables, sin grandes dramas.

Hoy domingo, tengo ganas de hacer algo, quedar con alguien, no sé, algo productivo de alguna manera. Por ejemplo, dar una vuelta con el día espléndido que hace, llamar a gente y quedar a tomar algo, etc. Pero, en fin, aquí estoy frente al ordenador escribiendo. A ver qué hago.

jueves, 3 de enero de 2008

El OG miedoso de ser descubierto

Últimamente me estoy aficionando al rap. El rap costa oeste, el de Los Ángeles, el de los negratas con pistolas, el de los Original Gangstas.
Ahora que pocas cosas me generan motivación, el rap ha surgido como algo que expresa deseos de rabia, inconformismo, poder, supervivencia... cosas con las que me identifico y me apetece expresar. Sobre todo la rabia.

Antes, duchándome, se me han ocurrido buenas letras siguiendo una cancion que estoy oyendo bastante ultimamente y cuyo ritmo me gusta. Entonces me sentía bien, pero ahora, después de haber estado con gente, habiendo salido de mi "guarida" emocional y encontrarme con gente, me causa nervios e inseguridad el enfrentarme a ellas de nuevo, y pensar que alguien las lee. Ofrece información acerca de mí, y eso va contra mis principios. ¡No me jodas!

Tengo la sensación de que si viviera solo, menos atado por el conformismo obligado, expresar esas cosas sería casi como una obligación para mí, aparte de una vía de expresión y escape... pero no sé si quiero que la gente las oiga. Es decir, si la oyen mis amigos, me identificarán con esas letras que quizá no pensaban que podían salir de mí (bueno... ya he publicado cosas de las que hacen enrojecer así que tampoco creo que se extrañaran mucho). Pero, quizá no concuerdan con mi manera de ser, como si estuviera mintiendo, y de nuevo no me aceptaría mintiendo. Siento que alguien me diría: "por qué escribes eso si no es lo que sientes, si no es verdad", y me desmontaría y yo me quedaría de una pieza. Qué miedo. De verdad. Miedo a ser descubierto.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Negros nubarrones

Ahí están, escondidos, acechantes, para colocarse en cuanto me descuide.
Los noto: son esas fantasías catastróficas que, aun sin tener forma definida, sé lo que son, sé cómo son: sé los sentimientos que me generan, las angustias, inseguridades e incertidumbres, contra las que todavía, me veo a merced.
Y de ahí el miedo, a que estén ahí, el miedo a bajar la guardia. Por eso, la intranquilidad de raíz.

Y no están encima. Pero su sombra sigue ahí, me pesa. No la veo, pero me angustia.
¿Será una herramienta evolutiva de ultra-seguridad, para que yo no baje la guardia? ¿Supervivencia contra vivencia? Sean lo que sean, era más feliz cuando no los tenía, desde luego. Espero, cuando no los tenga ni los vea ni los huela, saber valorarlo en su medida esta vez.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Fantasías catastróficas

Esa tranquilidad de, "en el fondo no pasa nada", que de hecho ni les llega a los que no se plantean muchas de las cosas que me planteo yo, me falta.
La fantasía catastrófica, el "va a pasar algo malo", la idea de que la estabilidad no puede durar, que siempre habrá algo que la joda, normalmente yo mismo, o pensamientos míos. Mis fantasías catastróficas van por el "llegado a esta situación, yo me la tomaré a la tremenda y la cosa puede salir muy mal".
Sí, para qué y a qué tener miedo... Si ya lo sé. Pero, será porque últimamente se me han fundado los miedos? Y certezas que tenía no las tengo ya?
Bueno, el caso es que es así.
Aunque me siento más habitado últimamente, también me siento menos poderoso, menos energético, más pequeño... y por una parte bien, pero por otra pienso, "a ver si me estoy auto-minimizando".
Las fantasías de mierda, vuelven, en cualquier momento vuelven, y eso me hace no estar tranquilo. Como si supiera que en cualquier momento la espada de Damocles puede rajarme.