martes, 7 de mayo de 2013
Gente urgente
La gente urgente es la gente a la cual la situación le supera continuamente. Es incapaz de tomar perspectiva sobre las cosas, obtener una visión general y le es muy difícil comparar su situación y sus comportamientos de los de otros - ya que los demás no se sitúan en la misma esfera que los suyos y por lo tanto le es tremendamente difícil salir de sí mismo para poder entender a los demás - especialmente si hay gente alrededor.
Les cuesta entender el pensamiento abstracto (les es difícil salir de lo concreto del momento, ya que lo abstracto no suele tener una utilidad inmediata), y no digamos entender la ironía fina (digamos al estilo de masaenfurecida). En general tienen un sentido del humor muy del momento, muy de la caída, del gag, en el cual entran en inmersión para salir de él con una, generalmente sonora, carcajada.
La gente les pone nerviosos por lo general, salvo que tengan confianza, y en estos casos se vierten sobre la situación. Cualquier pequeña perturbación de la normalidad de cualquier persona de su entorno es tomado altamente en serio y como propio.
No hay tiempo para la filosofía. Urgente, urgente todo. Y mañana será otro día.
martes, 23 de abril de 2013
Kiva: Ateos y agnósticos ayudando más que cristianos
A menudo he leído por diversidad de sitios, o escuchado en charlas coloquiales, argumentar que gracias a la religión (por lo que nos toca en España, la Católica, Apostólica y Romana) se lleva a cabo muchísima labor humanitaria, que de otro modo no se haría. Es decir, que justifican la existencia y sobre todo, la inversión en la Iglesia, por toda esta labor humanitaria. Estamos hablando, por ejemplo de Cáritas Diocesana, los Hospicios de huérfanos, y tantos otros.
Sin dejar de ser cierto que se realiza esta labor, y que se realiza basada en principios religiosos de bondad, altruismo, etc., a la vez, de alguna manera, la Iglesia se arroga esta propiedad, y se preocupa de enviar mensajes de miedo ante un mundo no gobernado por la religión.
Puesto de otro modo: se piensa que los ateos son unos egoístas. Que el que no es creyente, es un egoísta que mataría a su madre por un plato de lentejas (aunque como las lentejas de una madre... pero ese es otro tema). Pero que, por supuesto, no tendría un estímulo moral para ayudar a los demás.
Se estima que se ayuda, entonces, por imperativo religioso. O cuando no por recompensa: por la recompensa de posteriormente ir al cielo (o no ir al infierno).
Sin embargo, la forma de ayudar laica está totalmente desprovista de este tipo de artificios: uno ayuda por el propio hecho de ayudar. Porque se siente mejor por ello. Y no por ningún tipo de obligación impuesta. En este sentido me parece una manera más limpia de ayudar - sin desmerecer ningún tipo de acción altruista, por supuesto.
El hecho es que hay miles y miles de ONG laicas. Es decir: cuando la gente se libera del yugo de la religión, no se vuelven demonios con tridentes puntiagudos que van pinchando a indigentes por las calles, no: se mantiene la misma necesidad de ayudar, básica en el ser humano como animal social que es. Y se lleva a cabo, sin artificios de este tipo.
No sé si conocéis Kiva, un sitio web sin ánimo de lucro para hacer posible los microcréditos entre particulares, conectando gente que quiere prestar dinero a otra gente que lo necesita sobre todo en países en vías de desarrollo o en manifiesta falta del mismo. Un mecanismo que facilita aquella enseñanza cristiana de "no le des peces al hambriento: enséñale a pescar".
Se trata, por poner un ejemplo, Camila Isabel de Santo Domingo de los Tsáchilas necesita una inversión inicial para poner un negocio de venta de ropa. O de que el grupo Kotankègnè de diez mujeres en Ouolobougouni, Mali, quieren dinero para comprar leche para vender.
Bueno, pues en este sitio web de buenos samaritanos, resulta que el grupo que más ha puesto dinero es, de largo, el grupo llamado: "Ateos, Agnósticos, Escépticos, Librepensadores, Humanistas Seculares y No-religiosos". Ha donado, en el total de tiempo desde que Kiva existe, la friolera de casi once millones de dólares. El segundo grupo es "Cristianos" (vale la pena notar que incluye tanto católicos como protestantes, evangélicos y otro tipo de cristianos), que ha donado casi siete millones de dólares, a día de hoy.
Aquí queda, como evidencia de que el típico pensamiento de que "un mundo de non-believers nos llevará a la ruina". De hecho, estamos gobernados a nivel mundial por creyentes, que permiten, contra los principios de sus propias religiones, las tremendas inequidades existentes entre miles de millones de personas en el planeta.
PD. Perdón por lo sensacionalista del titular y lo ligero del análisis :)
lunes, 8 de abril de 2013
Marea baja
Bajo la lluvia, reencuentro con una persona que fue importante en mi vida. Más importante en la fantasía mental que en la realidad corporal, pero como yo vivo bastante en la mente y la fantasía, esto tiene mucha importancia para mí.
Me transmite alegría, armonía y serenidad. Sintonía. Paz, no sólo alivio. Aunque reconozco que en el camino a encontrarnos, me puse tan nervioso que me castañeteaban los dientes y tenía numerosos tics nerviosos... bueno, también hacía frío y estaba cambiando en diez minutos de un entorno mental a otro, y todo ello en un entorno de cambio. Demasiado cambio para una persona como yo, que detesta la rutina pero a quien la mente se le dispara con las novedades.
Vivimos bastante lejos, así que aunque le veo esporádicamente, cuando nos vemos me enriquece. Me hace ver una forma de ser que me gusta y que no la tengo muy cercana, no tengo muchos modelos parecidos a los que agarrarme. Somos retorcidos pero sosegados, activos mentalmente y, aunque tenemos un punto oscuro, quizá yo más que ella, sabemos de la conveniencia de la luz.
Supongo que las verdades que son, por mucho que uno las quiera ocultar o no terminar de creérselas, van saliendo a la superficie cuando la marea baja.
Toda esta literatura del lamento, cómo me gustaría saber que procesos similares no me echan atrás.
miércoles, 13 de febrero de 2013
Gili-terapia
Parece que ahora, para hacer algo que te venga bien, mucha gente sólo se da permiso para hacerlo si le añade el sufijo "-terapia".
Esta moda asquerosa de que a cualquier cosa que te haga sentir bien, se le llama terapia. Nos hemos tragado la idea de que todos necesitamos terapia. Además, hablar de terapia implica también un componente de granularidad (solemos hablar de sesiones, limitadas en tiempo y lugar). Y el que más nos gusta: el sentimiento de que se ejerce algo controlado, consciente.
"Me doy este rato de futbolterapia que me relaja". Si tanto te gusta, céntrate en disfrutar lo que sea que estés haciendo, en vez de ponerle una etiqueta.
Y yendo a terapia, dejamos caer la responsabilidad que tanto nos pesa en manos de otro, el terapeuta (exista o no). Cómo nos infantiliza esto, pero no nos queremos dar cuenta - queremos seguir siendo bebés a los que nos conceden el permiso de esparcirnos durante un período de tiempo controlado. Ji ji.
Se usa la terapia como forma de darse un gusto, como si se estuviera pecando. Sí, de nuevo aparece por ahí el nefando cristianismo que llena de culpas a sus creyentes, y que como sociedades basadas en él sufrimos.
Ahora que los niños jueguen también será terapia, claro. Subrayo, por si no ha quedado claro, la demonización que se hace del hacer las cosas por gusto. Del necesitar darse permiso para hacer algo placentero.
Si te apetece acostarte con un desconocido, eso es sexoterapia. Yo siempre lo he llamado follar. Y cuando se trata de sesión con terapeuta, prostitución.
viernes, 25 de enero de 2013
Enero psicológico
En breves tengo más exámenes de Psicología.
El año pasado completé todo primero, lo cual no está nada mal. Ha habido asignaturas más chulas que otras: por ejemplo, Psicobiología ha sido la que más me ha gustado, aunque también ha sido la más difícil.
Este año tengo Psicología del Desarrollo, Psicología de la Memoria, Psicopatología, Psicología de las Diferencias Individuales, Psicología Fisiológica. Dos tercios de segundo.
Es interesante, aunque estoy en muchos temas a la vez. Y no me refiero a la carrera de psicología, sino a otros temas.
Mi vida sigue bien, tranquila, aunque haciendo muchas cosas. Este año he hecho unos cuantos viajes que me han dado bastante alegría y sentido. Sigo con una relación de la cual me he quejado mucho en este blog. Varios de mis amigos se casan y tienen hijos. He ahondado mi relación con otros amigos, que nos reconocemos un tanto outsiders. Me siento a gusto conmigo mismo, cada vez más, aunque también cada vez menos con la mayoría de la gente. Me doy menos vergüenza, aunque aún, aún. Me sé diferente y extraño, y está bien.
Pues nada, a estudiar.
El año pasado completé todo primero, lo cual no está nada mal. Ha habido asignaturas más chulas que otras: por ejemplo, Psicobiología ha sido la que más me ha gustado, aunque también ha sido la más difícil.
Este año tengo Psicología del Desarrollo, Psicología de la Memoria, Psicopatología, Psicología de las Diferencias Individuales, Psicología Fisiológica. Dos tercios de segundo.
Es interesante, aunque estoy en muchos temas a la vez. Y no me refiero a la carrera de psicología, sino a otros temas.
Mi vida sigue bien, tranquila, aunque haciendo muchas cosas. Este año he hecho unos cuantos viajes que me han dado bastante alegría y sentido. Sigo con una relación de la cual me he quejado mucho en este blog. Varios de mis amigos se casan y tienen hijos. He ahondado mi relación con otros amigos, que nos reconocemos un tanto outsiders. Me siento a gusto conmigo mismo, cada vez más, aunque también cada vez menos con la mayoría de la gente. Me doy menos vergüenza, aunque aún, aún. Me sé diferente y extraño, y está bien.
Pues nada, a estudiar.
martes, 24 de julio de 2012
Emilio Duró - Motivación y Filosofía de vida
Emilio Duró es un hombre de negocios que un día dio una conferencia, que se grabó inadvertidamente y subió a Youtube sin él saberlo, tuvo un éxito tremendo y ahora va por ahí dando conferencias sobre motivación y filosofía de vida, en empresas sobre todo. También lo han llamado de la televisión (Quintero, Buenafuente) y aunque se repite bastante en cuanto ves vídeos suyos en varios sitios, imprime un carácter y una pasión cada vez que lo dice, que se nota que son creencias bien arraigadas (él habla de su experiencia en gran medida).
Y como a mí me gusta, con mucho sentido del humor.
Emilio Duró-12 minutos de pura Genialidad! from Lorenzo Trader on Vimeo.
lunes, 25 de junio de 2012
Epitafios romanos
Javier Andreu, profesor titular de Historia Antigua de la UNED, responde a una pregunta sobre el elevado número de epitafios que puede verse en Roma`:
Los romanos no sabían leer en silencio, por tanto, los nombres de los difuntos enterrados en un determinado cementerio eran casi cotidianamente pronunciados por los viandantes que pasaban por allí. Eso los mantenía "vivos" y evitaba esa "muerte" por el olvido tan temida por el mundo romano.
El honor y la dignidad eran mucho más importantes que la vida en sí. El buen nombre, el respeto que se le tiene a uno en la sociedad. No importaba tanto morir, como morir bien, morir dignamente.
Los romanos ponían en práctica como nadie aquél dicho de "Uno es lo que los demás piensan que es". Hoy día, donde la población general tenemos un culto a la imagen propia jamás visto, donde esa idea de que el hecho de que te importe lo que piensan los demás de ti es interpretado como un signo de debilidad, llama la atención cómo en los tiempos de la Antigua Roma era un signo de fortaleza.
La cultura provee de unos marcos que hacen que lo mismo sea diferente y viceversa, sin que el individuo sea consciente de ello y piense que las relaciones son unidireccionales y en un sólo sentido: el que conoce.
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